Cunado una joven tiene inquietudes vocacionales puede desorientarse, equivocarse, desanimarse y perder así la oportunidad de expresar la vocación que Dios nos ha regalado. Joven, te aconsejamos que busques a Jesús en todo tu proceso de discernimiento. Acércate a los sacramentos de la Reconciliación y Eucaristía; será Jesús mismo quien te indique en tu corazón el camino a seguir.